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CIBEI
- 2 abril, 2025
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Este 2 de abril de 2025, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sorprendió a los mercados al declarar el “Día de la Liberación” económica, instaurando un arancel fijo del 20% a todas las importaciones, sin distinción de origen. Esta decisión, sumada a un incremento en políticas migratorias de presión indirecta, ha generado una ola de incertidumbre y reacciones inmediatas en los mercados globales.
¿Qué implica esta medida?
Trump justificó el arancel como una medida de “recuperación de soberanía económica” y de protección al empleo local. Bajo este esquema:
Toda importación (sin importar si proviene de un socio estratégico o no) tendrá un arancel del 20% ad valorem.
Adicionalmente, se prevén aranceles variables a países con “barreras injustas” hacia productos estadounidenses.
La narrativa oficial presenta esto como un intento de revertir los “desequilibrios estructurales del comercio internacional”.
Reacciones de los actores internacionales
Unión Europea: Bruselas convocó a reunión de emergencia para evaluar contramedidas y elevar el caso ante la OMC por posible violación al principio de “no discriminación” del GATT.
China: Aunque aún sin comunicado oficial, se espera una respuesta proporcional que podría incluir restricciones a tecnología y materias primas estratégicas.
América Latina: México y Brasil han expresado preocupación por el efecto en cadenas de valor compartidas. Se teme una caída en exportaciones manufactureras hacia EE.UU.
OMC: El Director General de la Organización Mundial del Comercio advirtió que este tipo de medidas “pueden socavar la arquitectura multilateral del comercio”.
Consecuencias económicas inmediatas
Mercados financieros volátiles: El anuncio provocó caídas en las bolsas europeas y asiáticas. El S&P 500 abrió con pérdida del 2,4%.
Riesgo de inflación interna en EE.UU., dado que el incremento en los costos de importación puede trasladarse al consumidor final.
Reconfiguración de cadenas de suministro: Empresas multinacionales podrían considerar relocalizar parte de sus operaciones para evitar el arancel.
Tensión diplomática: Esta medida puede escalar hacia una guerra comercial si no se llega a acuerdos multilaterales.
¿Proteccionismo o realineación estratégica?
Trump retoma el discurso de “America First”, pero esta vez en un escenario económico más frágil y multipolar. Los analistas coinciden en que más que una medida económica, se trata de un gesto político de cara a las elecciones de noviembre, buscando el apoyo de sectores industriales y sindicatos.
Consideraciones para los operadores comerciales
Revisar tratados vigentes: Aunque el arancel es general, algunos acuerdos de libre comercio podrían ofrecer vías legales de excepción.
Monitorear el tipo de cambio: El dólar ha mostrado fluctuaciones importantes; esto afectará las operaciones de importación/exportación.
Anticipar represalias: Empresas con alto grado de exposición internacional deben prever escenarios de respuesta comercial.
Valorar el nearshoring: En particular, países de América Latina podrían beneficiarse como alternativa para suplir productos sujetos al arancel.
Estamos ante un momento bisagra en la economía internacional. Wall Street y las grandes potencias comienzan a reordenar sus piezas. La pregunta clave no es solo qué hará Trump, sino cómo responderán los demás. ¡Sigamos atentos!