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En la foto de derecha a izquierda: Juan G Cuervo P, Empresario; Jorge Alberto Blanco – Docente Universitario ESAP- UMNG; Hans de Wit – profesor de la facultad de teología de la VU University Amsterdam, Holanda; Gerardo Bernal, Abogado; Manuel Bernal, Director Administrativo Fundación Stiglitz; Roger José Carrillo Ocampo – Concejal de Bogotá por el Partido Conservador; Coronel William Núñez – Director Académico Training Colombia

Por: Juan G Cuervo P
Adm. Emp.- Esp. Alta Gerencia y Marketing
pilotoempresarial@yahoo.es

El pasado 6 de febrero del 2015, en las instalaciones de la Asociación Colombiana de Oficiales en Retiro – ACORPOL, la Fundación Stiglitz, el Colegio de Coroneles de la Reserva de la Policía Nacional y la Fundación Proyecto Colombia, realizaron el foro «Hacia el Posacuerdo en Colombia», cuyo propósito era conocer las distintas posiciones frente al tema, teniendo en cuenta las actuales negociaciones en la Habana, para fomentar el diálogo y el debate social.

 La mirada teológica del conversatorio estuvo a cargo del profesor Hans de Wit quien en una magistral ponencia compartió conceptos claros sobre la reconciliación y su importancia frente a reconocerse y reconocer al otro. Para lo cual expuso dos episodios que aparecen en el libro «Tales of the Town of Widows» del autor colombiano James Cañón el cual fue publicado en forma inicial en inglés para los EEUU, en el se relata el como se llega al arrepentimiento cuando se tiene la oportunidad de hablar con el adversario, narra que al mirarse cara a cara se rompen paradigmas y los seres humanos se reconocen como tales. Y en el segundo caso, los dos actores representan al ejército regular y a la guerrilla pero en un enfrentamiento son víctimas de la crueldad de la guerra y ambos pierden sus extremidades; uno de ellos ha perseguido por todas partes al segundo y el día que lo encuentra puede observar que las secuelas de la lesión son tan grandes que en lugar de cobrar venganza golpea a su puerta, se presenta y se pone a su disposición con la firme voluntad de ayudar a su antiguo adversario.

 Desde el punto de vista académico, el Dr. Jorge A Blanco Duarte, docente en el tema, habla de la importancia de aclarar que no se está negociando el cese del conflicto, sino el cese de la confrontación armada entre las FARC y el Estado Colombiano, ya en varios escenarios se habla del posacuerdo lo cual permite ajustar el diálogo y de esta forma empezar a entendernos; de la misma forma realizó una concreta intervención sobre las experiencias de otras negociaciones en Centro América, las cuales son distintas de acuerdo al tipo de negociación y la metodología utilizada.

 Roger Carrillo, Concejal de Bogotá, hace una exposición sobre lo que implica firmar un tratado de paz con las FARC y eventualmente con el ELN. Es una posibilidad de crecimiento económico pues muchos inversionistas están interesados en desarrollar sus negocios si hay paz. Igualmente, resaltó que el posacuerdo en Colombia será financiado por la sociedad internacional. El apoyo económico consiste en la creación de un fondo fiduciario de la Unión Europa para el proceso colombiano, sumado al anuncio de un crédito por 100 millones de dólares del Banco Alemán de Desarrollo, KFW, para la reintegración de guerrilleros desmovilizados y el desarrollo rural del país. Se estima que el posacuerdo tendrá un costo estimado de 45.000 millones de dólares, entre la reintegración de las FARC a la sociedad y la reparación de sus víctimas, pero este costo se elevará con la erradicación de la coca y con la eventual participación del ELN en el proceso de paz.

 Por último, William Nuñez, Coronel de la reserva activa de la Policía, concluye con un acertado análisis de las intervenciones de los tres invitados, donde resalta la importancia de tener en cuenta todos los puntos de vista, como en este caso el teológico, académico y político, para trasladarlo al escenario de futuro que nos espera el día después de la firma del acuerdo. Ese día se inicia un gran proceso de construcción del escenario de futuro que todos han denominado el «Proceso de Paz«. Cuestiona a los asistentes sobre qué nos corresponde hacer a cada uno de nosotros y aseguro que muy probablemente no tenemos idea de cual será nuestro aporte real o actividad a realizar si queremos hacer parte viva de la construcción prospectiva de esa anhelada paz. Colombia tiene seis millones de víctimas que requieren el reconocimiento jurídico para poder iniciar las acciones reales y conducentes a la reparación a que tiene derecho, se refirió a la justicia transicional y a la necesidad de decirnos la verdad como primer elemento, que sin duda conducirá a que todos los colombianos nos encontremos e iniciemos la construcción colectiva y férrea de la convivencia y la armonía social, en cada lugar del territorio colombiano.

 Confiemos en que ha llegado la hora de la paz y todos somos responsables de imaginar, idear y construir el mejor país, donde todos nos reconozcamos como colombianos con la misma voluntad de trasformar y hacer el bien para beneficio de todos.

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