Por: Lizeth León

Politóloga U. Rosario – Colaboradora CIBEI

En los últimos días, el mundo se conmocionó con la muerte del que llego a ser el líder político más importante del siglo XX. Murió por una infección pulmonar el 5 de diciembre del 2013, después de 95 años de una vida política que le permitió dejar grandes aportes a la historia política y social del mundo. Murió libre y con la plena seguridad que Sudáfrica el país que lo vio nacer tuvo un antes y un después gracias a su lucha constante y a su firmeza ante las injusticias del Apartheid.

Nelson Mandela fue conocido ante el mundo por promover la resolución pacífica de los conflictos y por su lucha constante por la igualdad de los derechos humanos. Murió libre y convencido que logro un cambio no solo para un país sino para el mundo entero demostrando que los cambios son posibles y que las diferencias ideológicas no son impedimento para ver progresar a un país entero.

En 1948, el Partido Nacional de Sudáfrica (PN) ganó unas elecciones en las que sólo los blancos podían votar lo cual logró la instalación de un sistema de segregación racial. Como oposición, se encontró al Congreso Nacional Africano (CNA), formado en 1912 para luchar por los derechos de la población negra y al que se unió Mandela en 1942.

Mandela, se ha caracterizado por ser fiel a sus ideales, lo que se vio reflejado en los 27 años que vivió en prisión por oponerse a las políticas de segregación que se impusieron en Sudáfrica, dichas políticas se conocieron como el Apartheid. Esta pujanza por acabar con las injusticias generadas por el color de la piel y por establecer una nueva democracia logró que en 1993, tres años después de recobrar su libertad, Mandela ganara el Premio Nobel de la Paz.

Con un discurso pacifico, que buscaba una salida política para Sudáfrica, donde no se vieran afectados los derechos de los blancos, Mandela proponía una política sin rencor para así lograr una reconciliación, logrando así ocupar el puesto de Presidente en las elecciones de 1994.

Casi 20 años después de su periodo como mandatario, se puede decir que hoy Sudáfrica logró una democracia incuestionable y estable sin sospechas de terrorismo, sin ninguna señal de que vaya a aparecer algún movimiento independentista, el Estado de derecho funciona y la libertad de expresión es total.

Socialmente también se han visto cambios que hacen que el mundo recuerde a Mandela como un promotor de paz e igualdad, Sudáfrica es un país en el que hoy la abrumadora mayoría de la gente blanca y negra se trata no con arrogancia o resentimiento por lo ocurrido, sino con respeto y cordialidad.

Es así como se recuerda y se recordara a Mandela, como portador de un mensaje que trascendió fronteras. Mandela tuvo la capacidad de ver más allá de su sufrimiento. No busco juzgar a los blancos que en algún momento lo juzgaron a él por su color de piel, demostró que sin rencor y sin resentimiento se podía solucionar un problema que por años había aquejado a Sudáfrica. Mandela fue y será un hombre que será recordado siempre por haber elegido la posibilidad de tender una mano a la minoría blanca que lo había encarcelado y que gracias a esto supo conducir a su país a una transición histórica.

Hoy vale la pena recordar la importancia que tuvo Mandela no solo para Sudáfrica sino para el mundo, aportando grandes ideas que se vieron edificadas en el crecimiento político, social y económico de Sudáfrica y convirtiéndose así en un gran ejemplo para el mundo, demostrando que los conflictos se pueden solucionar de una manera pacífica y convirtiéndose así en un modelo de esperanza para los países que viven en medio de conflictos internos y divididos por diferencias políticas y sociales.

Murió un líder político inigualable, pero no debe morir su ideología, Mandela hizo historia y es una historia que se debe recordar durante siglos, el mundo necesita más líderes como este firme a sus ideologías, que pudo ver más allá de las diferencias raciales e ideológicas uniendo a una nación y convirtiéndola en un país próspero y democrático.

Leave a comment

Minimum 4 characters