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Por: Abdón Sánchez Castillo

Presidente Notinet Ltda.

En el último informe de CESLA (Centro de estudios Latinoamericanos) respecto al estado de la economía de Venezuela1 se resume en un párrafo la profunda crisis económica por la que atraviesa dicho país: “La economía podría entrar en ciclo recesivo. El conjunto de controles que soporta la economía desde hace más de una década ha derivado en distorsiones en los distintos mercados: inflación, tasas de interés negativas en términos reales y tipo de cambio sobrevalorado, lo que ha derivado en una acusada dependencia de las importaciones, una reducción significativa de la inversión extranjera directa, falta de divisas, destrucción del tejido empresarial, un elevado grado de escasez y por ende un incremento de la pobreza en la población. Ante este panorama se espera que el ciclo de la economía venezolana entre en una fase de depresión que se prolongará hasta el año 2015.”

Evidentemente la crisis de Venezuela, es el epilogo de una serie de decisiones erradas desde el punto de vista económico, que se han venido tomando desde hace 15 años. A continuación trataremos de enmarcar la crisis actual de Venezuela, dentro de la dinámica de crisis financieras en economías de mercados emergentes, de acuerdo a Mishking y Eakins2. Según dichos autores las crisis en mercados emergentes, al igual que en los países con economías desarrolladas (con algunas variaciones), se dividen en tres etapas: 1) Iniciación de la crisis financiera, 2) crisis monetaria y 3) Crisis financiera en toda su magnitud.

1) Iniciación de las crisis financiera.
En la primera etapa según los autores las crisis se originan por una de dos vías: Mala gestión de la liberación financiera o globalización o por un severo desbalance fiscal. Evidentemente en el caso de Venezuela, el problema parece estar relacionado con un desbalance fiscal, dado que los ingresos proyectados por las ventas de petróleo (rubro más importante del presupuesto Venezolano) han caído 23% de agosto a noviembre de 2014. Según analistas el déficit fiscal de Venezuela a diciembre de 2014 debe estar alrededor del 20%. Tal como lo predicen los autores2 la confianza en el gobierno ha descendido a tal punto que los bonos de Venezuela han bajado abruptamente su valor en el mercado. De acuerdo al Emerging Markets Bonds Index (Embi+), elaborado por JP Morgan, Venezuela tiene el riesgo país más alto del mundo, lo cual significa que para que el gobierno pueda obtener créditos debe pagar tasas de interés con más de 20 puntos porcentuales por encima de lo que pagaría Estados Unidos.

Según la teoría de los autores, la pérdidas de valor de los bonos soberanos de Venezuela, traería un deterioro en los balances de los bancos de dicho país, por ser estos compradores importantes de dichos papeles. La situación podría ser aún peor, si se presenta un pánico bancario, lo cual ocasionaría la caída de varios bancos al mismo tiempo.

2) Crisis monetaria.
La crisis monetaria de Venezuela ha venido haciéndose más severa cada vez, basta con mirar la diferencia entre el precio del dólar oficial vs su precio en la calle, es así como mientras hoy un dólar paralelo cuesta 184,19 BsF, el dólar oficial está en 6,30 BsF. El gobierno Venezolano ha insistido en mantener el tipo de cambio, pese a que la realidad le exige devaluar mucho más, y para manejarlo ha creado subastas de dólares (SICADA1 y SICAD2) con cambios que están en 12 y 52,1 BsF respectivamente. Esta situación como era de esperarse ha traído una escasez de dólares en dicha economía fomentando aún más la especulación que hacen los inversionistas con la divisa, lo cual a la postre traerá más devaluación, inflación y la peligrosa reducción de las reservas internacionales en dólares. En el siguiente cuadro se observa la variación de las reservas internacionales de Venezuela durante los últimos años. Se observa un fuerte descenso (-28%) durante el año 2013.

3) Crisis financiera en toda su magnitud.
La tercera etapa, que sería la crisis plena, según este análisis estaría muy cerca para Venezuela, de no tomarse las medidas necesarias y en forma oportuna, lo cual parece no estar sucediendo. En ese evento además de la crisis alimentaria, se tendría más inflación (a noviembre de 2014 estaba en 63,6% según datos oficiales del BCV), insuficiencia de divisas para pagar sus obligaciones (default), y un aparato productivo y un sistema financiero en quiebra.

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(1) Tendencias Latinoamericanas Venezuela, CESLA cesla.com Octubre 2014.

(2) Financial Markets and Institutions. Frederic S. Mishking and Stanley G. Eakins Prentice Hall 2012.

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